Aprendí que si alguien te quiere, te lo demuestra.

Una relación no es fácil terminar ni superar cuando uno no ha aprendido qué es el amor, recibir amor y amarse a sí mismo. La escritora Fabiola Gurrola cuenta  que el amor no vale por el tiempo transcurrido por una persona, sino si es que te lo demuestra y sabes amarte. Te compartimos su experiencia en una carta.

No importa cuánto tiempo hayas pasado en una relación, tampoco importa cuántas rupturas amorosas o batallas mal libradas hayas tenido: un día comprendes que ninguna de esas personas fue un accidente y que esos raspones de corazón eran necesarios para que aprendieras algo de ti y de la vida.

mujer-rogando-a-hombre

Y es que no tener esas experiencias te lleva a conformarte con el primer y único amor, algo que no tiene por qué ser malo; pero lo asumes como lo mejor porque es lo único que has conocido. La falta de experiencia nos lleva a conformarnos con amores a medias, relaciones péndulo, amores inseguros a los que uno entrega el corazón sin saber qué es lo que tendremos de vuelta.

Y el dicho de “nadie experimenta en cabeza ajena” es completamente cierto: tu mamá, tus amigas, pueden darte uno y mil consejos, pero en esto del amor no hay más que experimentar el propio dolor para aprender las lecciones de la vida.

mujer  rogando

Pero gracias a esas experiencias dolorosas aprendemos a luchar, a levantarnos, a secarnos las lágrimas y a seguir; es ahí donde descubrimos que sin espina no hay rosa, y aprendemos también lo que no queremos en nuestra vida; es así como construimos nuestro propio reglamente, basado en la vida real, en aquellas cosas que nos entristecen y las que nos hacen sentir felices.

Y así aprendí que:

Si alguien quiere estar en tu vida, está
Sin excusas ni pretextos.

Si alguien quiere llamarte, te llama
Sin barreras de por medio, por el simple placer de hacerlo.

El amor se entrega sin tiempo ni condiciones.

Es negro o es blanco, no hay términos medios; y cuando se quiere y se respeta a alguien, siempre hay manera de encontrar ese tiempo, de hacer un espacio. No hay más. Soy lo suficientemente valiosa como para conformarme con estar ahí cuando él puede o quiere.

Aprendí que quien te ama te lo demuestra.

Una cosa es decir “te amo” y otra muy diferente que las acciones concuerden con las palabras. Cuando una persona está enamorada se siente y punto.

Aprendí a no conformarme con migajas

Merezco ser una prioridad en su vida, no una opción; así que me quedo con alguien que se arriesga por encontrar el amor.

desamor-mujeres-1

Aprendí a valorarme

Descubrí que mi valor se expande más allá de lo que una persona diga o piense de mí, y si mi pareja no es capaz de reconocer lo mismo, de respetarme, entonces es tiempo de marcharse.

Entonces eso que en algún momento parecía tan complicado (borrar una herida, decir adiós, cambiar de aires), es fácil cuando dejas de conformarte y aprendes a amar y que te amen. Cuesta sinsabores y desilusiones, pero la recompensa es que aprendes a quererte más, descubres que el amor no es una moneda al aire y eliges quedarte con quien te quiere y te lo demuestra”.

aprendí a valorarme

Si tienes pareja.

Pero no te sientes completamente feliz, no esperes a que tu ser amado cambie. Nunca te conformes y aceptes que la rutina sea un motivo para seguir a lado de una persona que no te complementa y a la larga prefieres estar sola. No te engañes a ti misma demostrando amor a quién no te corresponde de la misma forma.

Si siempre piensas que tus seres queridos no te aman o que te tratan bien solo por amabilidad y no por amor, debes buscar una solución a este problema. Una vez que aprendes a ver distinto el amor y la necesidad que tienes, podrás mejorar tus relaciones. Estas serán más estables y completas.

Deja tu comentario abajo.

Compártelo con tu Familia y Amigos!

Escribe tu Comentario

Deja tu comentario